
Reconozco la importancia que tiene generar hábitos de pensamiento adecuados, enfocarse en objetivos y adaptar nuestro cerebro a una forma de pensar más concentrada en la gratitud que en la queja.Pero más allá de metodologías, cursos rápidos y terapias milagrosas creo en la necesidad urgente, que tenemos todos, de sanar nuestras heridas infantiles, conocernos a nosotros mismos realmente, dar luz a aquellas sombras y miedos que nos ha traspasado y que hemos aprendido a cubrir con nuestros mecanismos de defensa y evasión.

Hemos construido sobre esos dolores, personalidades diversas, a veces controladoras, otras huidizas, otras hiper trabajadoras enfocadas en el logro, otras, un poco más frías; los hay quienes prefieren vestirse con el traje de la seducción para obtener de esta manera y un poco utilitarista, aquello que no han podido obtener o encontrar dentro de sí mismos.

Todas estas máscaras y personalidades han sido fabricadas por nosotros desde muy niños para protegernos y nos han servido de mucho, han cumplido su función nos han mantenido a salvo de sentirnos vulnerables, insuficientes o inadecuados, o por lo menos, nos han protegido de darnos cuenta de que eso es lo que sentimos, porque eso, duele.
Pero lo que no nos han dicho en esos cursos o terapias rápidas y milagrosas, es que no es posible sanar realmente la herida que no atiendes y para hacerlo, necesitarás conectar con ella, habrá incomodidad y porque no, un poco de dolor.
Si cubres tu herida infantil de rechazo, de abandono, de humillación, de injusticia o de traición, cualquiera que sea, de alguna forma te las arreglarás muy inconscientemente, para revivirla una y otra vez a lo largo de tu vida a través de relaciones y situaciones en las que proyectas aquello que no aceptas y reprimes en ti, todo aquello que no has sanado, no has mirado o no has resuelto, volverá una y otra vez con nombres distintos, en diferentes etapas de tu vida para recordarte aunque no te enteres, que tienes una tarea pendiente.
Seguirás repitiendo patrones, manifestando situaciones muy contrarias a lo que deseas vivir.

Seguirás repitiendo patrones, manifestando situaciones muy contrarias a lo que deseas vivir.
No concibo una forma distinta para llegar a una verdadera realización, que recorrer el camino del autoconocimiento profundo, que no es cómodo, no es corto, pero que es la única via directa a la construcción de una autoestima sana, ordenada y un autoconcepto que te potencie en la vida y te lleve a vivir experiencias de bienestar.
Solamente desde la honestidad hacia nosotros, podemos vernos realmente con respeto. No nos enamoramos de alguien que no conocemos y a quien no respetamos, eso es imposible.

Solamente desde la honestidad hacia nosotros, podemos vernos realmente con respeto. No nos enamoramos de alguien que no conocemos y a quien no respetamos, eso es imposible.
Asi que, no te llames a engaños, cuando empieces a decirte ti mismo que tú ya superaste tal o cual asunto o cuando aseguras tajantemente que ya has hecho tu recorrido de crecimiento personal y estás en otro lugar, miras con arrogancia a aquellos que no se han sometido a cursos, talleres, retiros y terapias milagrosas, habrás llegado al camino de la espiritualidad egoíca, que es además muy peligrosa y sin darte cuenta, estarás fabricando otra máscara, otra capa con la cual protegerte de mirar hacia el lugar donde debes mirar, para sanar y desarrollarte como un adulto emocional.
Mi propuesta es hacer verdaderos procesos terapéuticos, acompañados de personas que han transitado este camino previamente y esto también lo encuentro urgente y necesario, porque no creo que alguien pueda acompañar a otra persona a conocerse, sanar y transformarse, cuando no ha hecho ese camino consigo mismo y de manera honesta.
Te animo entonces a empezar el camino de conocerte, mirarte con paciencia y presencia real, trabajarte y sanar con compromiso. Te prometo que será incomodo, pero increíblemente hermoso y satisfactorio.

Te animo entonces a empezar el camino de conocerte, mirarte con paciencia y presencia real, trabajarte y sanar con compromiso. Te prometo que será incomodo, pero increíblemente hermoso y satisfactorio.
PAULA LILIANA GONZALEZ GOMEZ
Especialista en Bioneuroemoción
Coach en PNL