Es verdad que presenciamos tiempos difíciles, seguimos teniendo noticias sobre actos deplorables contra la vida e integridad de seres inocentes, avaricia, deshonestidad, egoísmo, la lista podría ser muy larga;
Pero ¿que estaría aportando, si me uno a las voces pesimistas que insisten en publicar y difundir las noticias de odio y miedo, de extremo a extremo del planeta? ¿Qué me separaría entonces de tanta barbarie e ignorancia, si elijo creer que solo somos eso?
Me pregunto, en qué momento decidimos creer en esa sentencia de: ”Errar es humano” en lugar de creer que ¡Amar es humano! evolucionar es humano, compartir y trascender es humano. Es eso lo que en realidad nos define.
Los peores actos que hemos presenciado a lo largo de la historia han sido producto de un gran miedo, ignorancia e inconsciencia de nuestra naturaleza amorosa y compasiva, que ha resultado tapada con capas y capas de miedo, reforzándolas con el adormecimiento al que nos sometemos todos los días con la tecnología, el trabajo, las habladurías y juicios, la fiesta y el ruido, con el único objetivo de no mirar hacia adentro y conectar con lo único real que existe para cada uno de nosotros.
Si, aunque te parezca extraño es tu esencia, aquella que te sigue susurrando a pesar del aturdimiento en el que vives, lo único constante y perdurable en ti; y a pesar de las veces que la ignores, sigue ahí latente como una llama interna esperando que la avives.
Mucho necesita este planeta que empieces a tomar consciencia de quien eres, se requiere con urgencia de personas que elijan creer en la naturaleza benévola del hombre y aporten realmente al cambio de dirección, a través de la expansión de la consciencia.
De predicciones nefastas ya estamos saturados, aunque para muchos pareciera no ser suficiente ¿qué aportas a este mundo cuando sentencias el planeta y sus glaciales a la desaparición? Hablar solo del calentamiento global, el incremento de la natalidad, las guerras, hambrunas y todo lo que ya de sobra has escuchado ¿crees que hará la diferencia?
Es tiempo de empezar a concentrarnos en aquello que aportamos, a eso que damos desde nuestra cotidianidad, al interior, en casa, en comunidad, ¿qué es lo que das tu al mundo?
Grandes obras de arte hemos recibido de seres inmensamente talentosos y despiertos, importantes adelantos científicos han salvado vidas, innumerables espíritus comprometidos luchan hoy por salvar el medio ambiente y ampliar la consciencia del cuidado y respeto por la tierra.
Hoy brindo por esos seres que han decidido romper el paradigma de miedo y separación, han elegido creer en su pasión, en sus sueños, en el servicio al otro, en la búsqueda de realización personal a través de ser quienes están llamados a ser.
Pregúntate entonces, ¿cuáles son tus dones? ¿cuál es tu propósito aquí en esta vida? te sientes realizado? ¿Qué harías hoy si no tuvieras miedo a fracasar o a ser censurado? lejos del miedo a no ser exitoso, a no tener dinero, a no gozar del reconocimiento ¿seguirías haciendo lo que haces? Entonces, solo entonces, serás realmente un ser realizado y coherente.
La verdadera realización viene de estar en propósito, es decir, desarrollar tus dones y expresarlos o ponerlos al servicio del algo mas grande que tú. Esa es la única satisfacción que podrás llevarte al abandonar este hogar que recibiste..
¡Empieza a vivir!, no simplemente habitar el planeta, sobrevivir, soportar la llegada de los años.
¡Mi llamado es a que empecemos de manera consciente a honrar la vida!